El desarrollo y la transformación de los medios
existentes, han suscitado desde tiempo atrás una serie de posiciones y conceptos,
concibiéndolos como una amenaza, un objeto de manipulación y como herramientas
incontrolables[1].
Siempre se ha cuestionado si los medios de comunicación influyen o no en la
sociedad; es una discusión que sigue vigente en escenarios académicos, debido a
la incidencia que estos generan en algunos ámbitos de la cotidianidad, y hoy en
día aún más, por el auge de las nuevas tecnologías de la información -TIC-.
Pero realmente ¿los medios inciden en la capacidad de
pensar, comprender y decidir de las personas? considero que sí, independiente
de la estrategia y del medio que se utilice, el mensaje llega y logra generar algún tipo de incidencia
al público, así sea para aceptarlo o no. Si bien es cierto, los medios no son varitas
mágicas para mejorar la imagen de algo o alguien, y por sí solos no conllevan a
la sociedad a realizar acciones concretas, porque estas dependen de una construcción
cultural, como lo expone Éric Maigret, pero si se debe aceptar que en la
práctica los medios son herramientas útiles y estratégicos para posicionar, vender,
difamar, etc, algún producto marca, entidad o persona, en poblaciones
específicas y deseadas; y es aún más práctico por la fácil accesibilidad a la información que permiten
las TIC.
Como mencioné anteriormente, se ha responsabilizado a los
medios de comunicación de moldear y engañar a la sociedad, y reflexionando al
respecto, surge otra inquietud, ¿son los medios los culpables o son los comunicadores/periodistas
o los mismos receptores responsables de esta situación?
En el mundo mediático en el que estamos inmersos, en
donde la información corre velozmente, sobre todo en las grandes ciudades, creo
que tanto medios, como profesionales y receptores tienen un grado de culpabilidad;
los medios por prevalecer lo económico ante su quehacer social, los
profesionales por seguir enriqueciendo a los medios de comunicación, y los
receptores por conformarse y no ampliar sus horizontes con la información que
recibe de los diferentes formatos de información.
Si bien, los medios fueron creados con el propósito de
mediar y difundir información para que la sociedad tuviera acceso y conocimiento
de los diferentes sucesos que lo rodean, ese ideal no ha sido posible en su
totalidad, se ha demostrado que por más que los comunicadores/periodistas quieran
hacer bien su tarea e ir más allá de la inmediatez, estos deben ceñirse a los
intereses e ideología de la empresa, de acuerdo con lo que establece Pilar
Giménez, en su documento: Una nueva
visión del proceso comunicativo: La teoría del enfoque, quien también
plantea que publicar un hecho “lo convierte en noticia produciendo ciertos
efectos entre el público, de modo que la selección es una acción consciente que
busca conseguir determinados efectos en la audiencia”[2]
En conclusión, los medios seguirán persuadiendo al
público de acuerdo a los intereses de las grandes industrias y al capitalismo,
y el público tendrá que seguir aprendiendo a seleccionar lo que le convenga o
no, teniendo en cuenta sus propios intereses.
Les comparto la opinión del Sociólogo español Felipe López sobre la manipulación de los medios de comunicación.
[1] Maigret, Éric. (2005). La trampa de las teorías de los
efectos directos. En: Maigret, E. Sociología de la comunicación y de los
medios, FE., Colombia. Pág. 86
[2] Giménez
Armentia, Pilar (2006). Una nueva visión del proceso comunicativo: La Teoría
del Enfoque (Framing).
Revista Comunicación y Hombre.
N° 2, Año 2006. Pág. 60