miércoles, 27 de febrero de 2013

LA CAPACIDAD DE RAZONAR DE LA SOCIEDAD ESTÁ EN LOS MEDIOS


El desarrollo y la transformación de los medios existentes, han suscitado desde tiempo atrás una serie de posiciones y conceptos, concibiéndolos como una amenaza, un objeto de manipulación y como herramientas incontrolables[1]. Siempre se ha cuestionado si los medios de comunicación influyen o no en la sociedad; es una discusión que sigue vigente en escenarios académicos, debido a la incidencia que estos generan en algunos ámbitos de la cotidianidad, y hoy en día aún más, por el auge de las nuevas tecnologías de la información -TIC-.

Pero realmente ¿los medios inciden en la capacidad de pensar, comprender y decidir de las personas? considero que sí, independiente de la estrategia y del medio que se utilice, el mensaje  llega y logra generar algún tipo de incidencia al público, así sea para aceptarlo o no. Si bien es cierto, los medios no son varitas mágicas para mejorar la imagen de algo o alguien, y por sí solos no conllevan a la sociedad a realizar acciones concretas, porque estas dependen de una construcción cultural, como lo expone Éric Maigret, pero si se debe aceptar que en la práctica los medios son herramientas útiles y estratégicos para posicionar, vender, difamar, etc, algún producto marca, entidad o persona, en poblaciones específicas y deseadas; y es aún más práctico por la fácil  accesibilidad a la información que permiten las TIC.  

Como mencioné anteriormente, se ha responsabilizado a los medios de comunicación de moldear y engañar a la sociedad, y reflexionando al respecto, surge otra inquietud, ¿son los medios los culpables o son los comunicadores/periodistas o los mismos receptores responsables de esta situación?

En el mundo mediático en el que estamos inmersos, en donde la información corre velozmente, sobre todo en las grandes ciudades, creo que tanto medios, como profesionales y receptores tienen un grado de culpabilidad; los medios por prevalecer lo económico ante su quehacer social, los profesionales por seguir enriqueciendo a los medios de comunicación, y los receptores por conformarse y no ampliar sus horizontes con la información que recibe de los diferentes formatos de información.

Si bien, los medios fueron creados con el propósito de mediar y difundir información para que la sociedad tuviera acceso y conocimiento de los diferentes sucesos que lo rodean, ese ideal no ha sido posible en su totalidad, se ha demostrado que por más que los comunicadores/periodistas quieran hacer bien su tarea e ir más allá de la inmediatez, estos deben ceñirse a los intereses e ideología de la empresa, de acuerdo con lo que establece Pilar Giménez, en su documento: Una nueva visión del proceso comunicativo: La teoría del enfoque, quien también plantea que publicar un hecho “lo convierte en noticia produciendo ciertos efectos entre el público, de modo que la selección es una acción consciente que busca conseguir determinados efectos en la audiencia”[2]    

En conclusión, los medios seguirán persuadiendo al público de acuerdo a los intereses de las grandes industrias y al capitalismo, y el público tendrá que seguir aprendiendo a seleccionar lo que le convenga o no, teniendo en cuenta sus propios intereses.

Les comparto la opinión del Sociólogo español Felipe López sobre la manipulación de los medios de comunicación.




[1] Maigret, Éric. (2005). La trampa de las teorías de los efectos directos. En: Maigret, E. Sociología de la comunicación y de los medios, FE., Colombia. Pág. 86

[2] Giménez Armentia, Pilar (2006). Una nueva visión del proceso comunicativo: La Teoría del  Enfoque (Framing).
   Revista Comunicación y Hombre. N° 2, Año 2006. Pág. 60

miércoles, 20 de febrero de 2013

La invisibilidad de lo rural en los medios de comunicación

“Lograr el equilibrio en la sociedad rural es imposible si no se reconocen los valores, las capacidades, las potencialidades y la importancia económica, social y política de campesinas y campesinos…”[1].

El desarrollo rural en las regiones campesinas de nuestro país ha sido una meta que siempre ha estado establecido en los planes de desarrollo del Estado para lograr equidad social en estas zonas donde hay una fuerte ausencia del gobierno nacional, pero si una alta presencia de grupos armados ilegales, lo cual ha conlleva a problemas tales como: la falta de agua potable, vías de acceso terrestre, energía, asistencia/capacitación técnica, acompañamiento para la comercialización de productos, entre otras.

Este tipo de problemáticas no se evidencia en los medios de comunicación, no es un tema que pueda generar algún tipo de impacto, ya nos parece “normal”, nos han acostumbrado a que la noticia importante son los hechos violentos que suceden en estas regiones; rara vez, por no decir nunca, analizan las condiciones de vida de estas comunidades y las consecuencias que deja tanta guerra.

Los medios de comunicación: radio, prensa y televisión, aunque yo los llamaría medios de información, y como dice Wolton D. “la información ahora abunda, mientras que la comunicación escasea”[2], es una buena reflexión para analizar si estos medios están cumpliendo con el deber de comunicar, si bien es cierto, el rol del periodista es el de informar, pero el rol de un comunicador debe conllevar a que la sociedad identifique y sea consciente de su realidad y genere cambios necesarios, como lo expone Jesús Martín Barbero en su documento “Los oficios del comunicador”.

Este autor también expone, en el documento “Entre saberes desechables y saberes indispensables”, que las zonas del conflicto más comunicativamente afectadas, son las capacidades de los ciudadanos para participar, actuar y comprender los escenarios de los que están siendo vulnerados; aunque considero que si tenemos la capacidad para participar en dichos escenarios, lo que nos hace falta es la capacidad de transformar y exigir por el cumplimiento de los derechos que tienen muchos ciudadanos, en este caso las poblaciones marginales.

Ahora bien, Jordi Berrío dice “la opinión pública es fundamentalmente un conjunto de procesos de comunicación que se realizan entre los ciudadanos y entre éstos y el gobierno. Tales procesos se llevan cabo mediante contactos directo y también indirecto”[3], pero lo que vemos hoy en día, es que se está midiendo la opinión pública, a través de los aportes individuales, que se registran en los medios virtuales de comunicación, los cuales no conllevan a ningún proceso de análisis ni debate.

“…La opinión pública debe ser expresada por personas ajenas al gobierno y al sistema político en general…”[4] las poblaciones marginales generan opinión pública sobre sus condiciones de vida y el poco desarrollo rural y social que tienen en su región, solo que estás no son conocidas debido a la poca relevancia que le da el gobierno y los propios medios de comunicación.



Por último les comparto el siguiente vídeo "Los retos del campesinado en Colombia"






[[1] Programas de Naciones Unidas. 2011. El Campesinado. Cuaderno del informe de Desarrollo Humano Colombia. Pág. 17. 
[2] Wolton, D. (2009). Introducción: Comunicar es negociar y cohabitar; Cap. I: Una teoría de la comunicación- En: “Informar no es comunicar – Contra la ideología tecnológica”. Barcelona: Gedisa. Pág. 18
[3] Berrío J. (2002). La opinión pública. Pág. 2
[4] Ibid. Pág. 3