jueves, 7 de marzo de 2013

LA COMUNICACIÓN A TRAVÉS DE LO SIMBÓLICO


Desde las premisas básicas del interaccionismo simbólico se define que el significado de los objetos y situaciones surge de la interacción social que un individuo tiene con los demás actores[1], para lo cual afirma que la comunicación es la matriz en la que se encajan todas las actividades humanas[2].

Teniendo en cuenta que en una organización, las personas conviven entre 40 y 45 horas a la semana, este lugar pasa a ser el epicentro en donde confluyen las expresiones y actitudes individuales construidas y aprehendidas previamente en otros escenarios sociales, y de las cuales se originan nuevas interpretaciones de la realidad social de acuerdo al contexto organizacional al que están Inmersos.

Las organizaciones o empresas han establecido ciertos códigos para establecer  mensajes claros con el fin de que los identifique al interior y exterior de ésta; un ejemplo de ello, es el Estado, a través de la Alta Consejería para las Comunicaciones, emitió a las entidades públicas del orden nacional la directiva presidencial Núm. 7 de 2011 (ver directiva) en la que se expone: “con el propósito de garantizar la debida coordinación en el manejo de la publicidad en el Gobierno… y la uniformidad de criterios frente al manejo de la imagen de las instituciones que integran la Administración Pública Nacional … deberán enviar previamente a la Alta Consejería para las Comunicaciones los términos de las campañas publicitarias que se pretenden adelantar y demás material objeto de publicación o emisión en medios masivos de comunicación … Se reitera la importancia que tiene el manejo coordinado y unificado de esta materia para lograr desarrollo de las metas del Buen Gobierno para la Prosperidad Democrática ...”.

De esta manera, cuando el público lea, vea y escuche: “Prosperidad para todos” comprenderá que cierta acción ha sido y es desarrollada por el gobierno de Santos.



Además de unificar la imagen y el mensaje institucional, este gobierno ha recurrido a los medios masivos tradicionales y Web 2.0, para mostrar sus logros alcanzados, y de esta manera busca apoyarse en una sociedad que ha establecido preceptos normativos conllevando a definir  lo que se debe hacer o decir[3], en este caso específico, lo que se pretende es que la sociedad conozca y avale las acciones que adelanta el gobierno, independiente si dichas acciones son reales o no.

Aunque el gobierno quiere poner un conocimiento común al público, estos medios no garantizan que los ciudadanos comprendan el mensaje, para ello, es importante generar una recepción de la comunicación, como lo plantea Luhmann: “una comunicación se lleva cabo únicamente cuando alguien ve, oye, lee –y cuando ha entendido que de tal manera que de allí se desprenden una comunicación posterior…”[4], para lo cual, se deben propiciar espacios en los que se efectúe una verdadera comunicación a través de la interacción social de los sujetos.






[1] Rizo, Martha. El interaccionismo simbólico y la Escuela de Palo Alto. Hacia un nuevo concepto de  comunicación.  En: El Portal de la Comunicación- Lecciones del Portal. Aula Abierta. Disponible en: http://www.portalcomunicacion.com/esp/pdf/aab_lec/17.pdf                               

[2] Ibíd.
[3] Canales, M. Sociologías de la vida cotidiana. Disponible en:  http://inicia.es/de/cgarciam/Canales.htm
[4] Luhmann, N. (1996) La realidad de los medios de comunicación de masas. Barcelona: Anthropos. Pág. 5








4 comentarios:

  1. Edna, me parece muy interesante el enfoque que le has dado al tema y el ejemplo que pones de manifiesto. Como lo afirmas, el gobierno nacional, durante los últimos años, ha emprendido diversas campañas publicitarias para evidenciar sus acciones (reales o no) y convencer a la población general de sus logros. No obstante, no se trata de una comunicación real, pues no se dan procesos de interacción que permitan debatir lo que se expone. Los gobiernos que hemos tenido, son gobiernos de slogans, pasamos de la supuesta "seguridad democrática" a la supuesta "prosperidad democrática", mientras la realidad nos ha dicho a gritos que ni la una ni la otra son reales. Se trata de meros símbolos que responden a las expectativas y necesidades generales.

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  2. Creo que no se trata d la marca, sino del mensaje!

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    1. Si claro Andrés, es el mensaje que el gobierno dar a la socuedad, que es uno solo independiente del sector que lo haga. Saludos.

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  3. No sé si estén de acuerdo conmigo pero creo que menos es más y todos los días nos enfrentamos a audiencias más preparadas e informadas que no “tragan entero” el análisis que debe hacerse es hasta qué punto publicar y sobre-informar sin tener la veracidad de los hechos ¿puede ser un arma de doble filo?

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