Desde
las premisas básicas del interaccionismo simbólico se define que el significado
de los objetos y situaciones surge de la interacción social que un individuo
tiene con los demás actores[1], para
lo cual afirma que la comunicación es la matriz en la que se encajan todas las
actividades humanas[2].
Teniendo
en cuenta que en una organización, las personas conviven entre 40 y 45 horas a
la semana, este lugar pasa a ser el epicentro en donde confluyen las expresiones
y actitudes individuales construidas y aprehendidas previamente en otros
escenarios sociales, y de las cuales se originan nuevas interpretaciones de la
realidad social de acuerdo al contexto organizacional al que están Inmersos.
Las
organizaciones o empresas han establecido ciertos códigos para establecer mensajes claros con el fin de que los
identifique al interior y exterior de ésta; un ejemplo de ello, es el Estado, a
través de la Alta Consejería para las Comunicaciones, emitió a las entidades
públicas del orden nacional la directiva presidencial Núm. 7 de 2011 (ver
directiva) en la
que se expone: “con el propósito de garantizar la debida coordinación
en el manejo de la publicidad en el Gobierno… y la uniformidad de criterios
frente al manejo de la imagen de las instituciones que integran la
Administración Pública Nacional … deberán enviar previamente a la Alta
Consejería para las Comunicaciones los términos de las campañas publicitarias
que se pretenden adelantar y demás material objeto de publicación o emisión en
medios masivos de comunicación … Se reitera la
importancia que tiene el manejo coordinado y unificado de esta materia para
lograr desarrollo de las metas del Buen Gobierno para la Prosperidad
Democrática ...”.
De
esta manera, cuando el público lea, vea y escuche: “Prosperidad para todos”
comprenderá que cierta acción ha sido y es desarrollada por el gobierno de
Santos.
Además
de unificar la imagen y el mensaje institucional, este gobierno ha recurrido a los
medios masivos tradicionales y Web 2.0, para mostrar sus logros alcanzados, y
de esta manera busca apoyarse en una sociedad que ha establecido preceptos normativos
conllevando a definir lo que se debe
hacer o decir[3],
en este caso específico, lo que se pretende es que la sociedad conozca y avale
las acciones que adelanta el gobierno, independiente si dichas acciones son
reales o no.
Aunque
el gobierno quiere poner un conocimiento común al público, estos medios no garantizan
que los ciudadanos comprendan el mensaje, para ello, es importante generar una
recepción de la comunicación, como lo plantea Luhmann: “una comunicación se lleva cabo únicamente cuando
alguien ve, oye, lee –y cuando ha entendido que de tal manera que de allí se
desprenden una comunicación posterior…”[4],
para lo cual, se deben propiciar espacios en los que
se efectúe una verdadera comunicación a través de la interacción social de los
sujetos.
[1] Rizo, Martha.
El interaccionismo simbólico y la Escuela de Palo Alto. Hacia un nuevo
concepto de comunicación. En: El Portal de la Comunicación-
Lecciones del Portal. Aula Abierta. Disponible en: http://www.portalcomunicacion.com/esp/pdf/aab_lec/17.pdf
[3] Canales, M. Sociologías
de la vida cotidiana. Disponible en: http://inicia.es/de/cgarciam/Canales.htm
[4] Luhmann, N.
(1996) La realidad de los medios de comunicación de masas. Barcelona:
Anthropos. Pág. 5

Edna, me parece muy interesante el enfoque que le has dado al tema y el ejemplo que pones de manifiesto. Como lo afirmas, el gobierno nacional, durante los últimos años, ha emprendido diversas campañas publicitarias para evidenciar sus acciones (reales o no) y convencer a la población general de sus logros. No obstante, no se trata de una comunicación real, pues no se dan procesos de interacción que permitan debatir lo que se expone. Los gobiernos que hemos tenido, son gobiernos de slogans, pasamos de la supuesta "seguridad democrática" a la supuesta "prosperidad democrática", mientras la realidad nos ha dicho a gritos que ni la una ni la otra son reales. Se trata de meros símbolos que responden a las expectativas y necesidades generales.
ResponderEliminarCreo que no se trata d la marca, sino del mensaje!
ResponderEliminarSi claro Andrés, es el mensaje que el gobierno dar a la socuedad, que es uno solo independiente del sector que lo haga. Saludos.
EliminarNo sé si estén de acuerdo conmigo pero creo que menos es más y todos los días nos enfrentamos a audiencias más preparadas e informadas que no “tragan entero” el análisis que debe hacerse es hasta qué punto publicar y sobre-informar sin tener la veracidad de los hechos ¿puede ser un arma de doble filo?
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